Palabras de Bienvenida

Bien por ti navegante que viste, gritaste: ¡¡tierra a la vista!! y llegaste.
Bienvenido viajero, a este mundo ...mundo de mente ...mundo demente, mundodmente...... Lugar de paso de hombres y mujeres, seres buscadores de rumbos, por los siglos surcando caminos, desvelado tras las sombras realidades. Despertad y oid mortales, ve la luz y renace cada día con la fuerza de la luz vestida de metal, levanta tu cabeza, armate de verdad, fe y amor. He dicho adelante!!! por la libertad!!
Bienvenidos =) Gracias por tu visita.
-Sergio-

¡¡Oye!!
"El conocimiento reside en cabezas repletas con pensamientos de otros hombres.
La Sabiduría, en mentes atentas así mismas…"


jueves, 12 de marzo de 2009

Frase 4

La desvalorización del mundo humano crece en razón directa de la valorización del mundo de las cosas. (Karl Marx)

domingo, 8 de marzo de 2009

A Golpe De Latigo (Ñu) [audio]

A golpe de latigo (Ñu)

Golpéame fuerte y te respetaré.
Grítame otra vez y te temeré.
Sílbame y yo acudiré.
Híncame tu espuela y correré.
Debiste aprender a no descuidarte,
si te descuidas voy a matarte.

¿Por qué me enseñaste a golpe de látigo?
¿Por qué me trataste a golpe de látigo?
¿Por qué nos enseñan a golpe de látigo?
¿Por qué nos trataron a golpe de látigo?

Te daré las gracias por engañarme.
Pagaré tributo sólo por mirarte.
Te odiaré por azotarme.
Guardaré silencio al asesinarte.
Debiste aprender a no descuidarte,
si te descuidas voy a matarte.

¿Por qué me enseñaste a golpe de látigo?
¿Por qué me trataste a golpe de látigo?
¿Por qué nos enseñan a golpe de látigo?
¿Por qué nos trataron a golpe de látigo?

Dame una lección de odio y temor.
Siempre hay esbirros que harán su labor.
Casi estoy pensando en traicionarte.
Voy a acabar por no obedecer.
Debiste aprender a no descuidarte,
si te descuidas voy a matarte.

¿Por qué me enseñaste a golpe de látigo?
¿Por qué me trataste a golpe de látigo?
¿Por qué nos enseñan a golpe de látigo?
¿Por qué nos trataron a golpe de látigo?

jueves, 5 de marzo de 2009

Apariencia y percepción

Un hombre se sentó en una estación del metro en Washington y comenzó a tocar el violín, en una fría mañana de enero. Durante los siguientes 45 minutos, interpretó seis obras de Bach. Durante el mismo tiempo, se calcula que pasaron por esa estación algo más de mil personas, casi todas camino a sus trabajos.

Transcurrieron tres minutos hasta que alguien se detuvo ante el músico. Un hombre de mediana edad alteró por un segundo su paso y advirtió que había una persona tocando música. Un minuto más tarde, el violinista recibió su primera donación: una mujer arrojó un dólar en la lata y continuó su marcha. Algunos minutos más tarde, alguien se apoyó contra la pared a escuchar, pero enseguida miró su reloj y retomó su camino.

Quien más atención prestó fue un niño de 3 años. Su madre tiraba del brazo, apurada, pero el niño se plantó ante el músico. Cuando su madre logró arrancarlo del lugar, el niño continuó volteando su cabeza para mirar al artista. Esto se repitió con otros niños. Todos los padres, sin excepción, los forzaron a seguir la marcha.

En los tres cuartos de hora que el músico tocó, sólo siete personas se detuvieron y otras veinte dieron dinero, sin interrumpir su camino. El violinista recaudó 32 dólares. Cuando terminó de tocar y se hizo silencio, nadie pareció advertirlo. No hubo aplausos, ni reconocimientos.

Nadie lo sabía, pero ese violinista era Joshua Bell, uno de los mejores músicos del mundo, tocando las obras más complejas que se escribieron alguna vez, en un violín tasado en 3.5 millones de dólares. Dos días antes de su actuación en el metro, Bell colmó un teatro en Boston, con localidades que promediaban los 100 dólares.

Esta es una historia real. La actuación de Joshua Bell de incógnito en el metro fue organizada por el diario "The Washington Post" como parte de un experimento social sobre la percepción, el gusto y las prioridades de las personas.

La consigna era: en un ambiente banal y a una hora inconveniente, ¿Percibimos la belleza? ¿Nos detenemos a apreciarla? ¿Reconocemos el talento en un contexto inesperado?

Una de las conclusiones de esta experiencia, podría ser la siguiente: Si no tenemos un instante para detenernos a escuchar a uno de los mejores músicos interpretar la mejor música escrita, ¿qué otras cosas nos estaremos perdiendo?

Y otra reflexión de mi parte es: lo social no solo determina nuestra posición en la vida, sino también la percepción subjetiva de aquello que nos han hecho creer que es objetivo, modificando la aparición del ser con la imagen del tener, cuestión de economía...¿vio?

miércoles, 25 de febrero de 2009

EL PODER DE LAS PALABRAS

Cuenta la historia que en cierta ocasión, un sabio maestro se dirigía a su atento auditorio dando valiosas lecciones sobre el poder sagrado de la palabra, y el influjo que ella ejerce en nuestra vida y la de los demás.

"Lo que usted dice no tiene ningún valor"- lo interpeló un señor que se encontraba en el auditorio.

El maestro le escuchó con mucha atención y tan pronto terminó la frase, le gritó con fuerza: "Cállate, estúpido!! y siéntate, idiota"!!.

Ante el asombro de la gente, el aludido se llenó de furia, soltó varias impresiones y, cuando estaba fuera de sí, el maestro alzó la voz y le dijo: "Perdone caballero, le he ofendido y le pido perdón; acepte mis sinceras excusas y sepa que respeto su opinión, aunque estemos en desacuerdo".

El señor se calmó y le dijo al maestro: "Le entiendo, y también pido disculpas y acepto que la diferencia de opiniones no debe servir para pelear, sino para mirar otras opciones".

El maestro le sonrió y le dijo: "Perdone usted que haya sido de esta manera, pero así hemos visto todos del modo más claro, el gran poder de las palabras: Con unas pocas palabras le
exalté, y con otras pocas le calmé"

Las palabras no se las lleva el viento, las palabras dejan huella, tienen poder e influyen positiva o negativamente. . .

Las palabras curan o hieren a una persona. Por eso mismo, los griegos decían que la palabra era divina y los filósofos elogiaban el silencio. Piensa en esto y cuida tus pensamientos, porque ellos se convierten en palabras, y cuida tus palabras, porque ellas marcan tu destino.

Medita sabiamente para saber cuándo y cómo hay que comunicarse, y cuándo el silencio es el mejor regalo para ti y para los que amas.

Eres sabio si sabes cuándo hablar y cuándo callar.

Piensa muy bien antes de hablar, cálmate cuando estés airado o resentido, y habla sólo cuando estés en paz.

Recuerda que las palabras tienen poder y que el viento nunca se las lleva.

Las palabras encierran una energía que bien puede ser positiva o negativa.

lunes, 16 de febrero de 2009

sábado, 7 de febrero de 2009

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