Palabras de Bienvenida
Bien por ti navegante que viste, gritaste: ¡¡tierra a la vista!! y llegaste.
Bienvenido viajero, a este mundo ...mundo de mente ...mundo demente, mundodmente...... Lugar de paso de hombres y mujeres, seres buscadores de rumbos, por los siglos surcando caminos, desvelado tras las sombras realidades. Despertad y oid mortales, ve la luz y renace cada día con la fuerza de la luz vestida de metal, levanta tu cabeza, armate de verdad, fe y amor. He dicho adelante!!! por la libertad!!
Bienvenidos =) Gracias por tu visita.
-Sergio-
Bienvenido viajero, a este mundo ...mundo de mente ...mundo demente, mundodmente...... Lugar de paso de hombres y mujeres, seres buscadores de rumbos, por los siglos surcando caminos, desvelado tras las sombras realidades. Despertad y oid mortales, ve la luz y renace cada día con la fuerza de la luz vestida de metal, levanta tu cabeza, armate de verdad, fe y amor. He dicho adelante!!! por la libertad!!
Bienvenidos =) Gracias por tu visita.
-Sergio-
¡¡Oye!!
"El conocimiento reside en cabezas repletas con pensamientos de otros hombres.
La Sabiduría, en mentes atentas así mismas…"
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martes, 16 de febrero de 2010
Buen Día, Día - Miguel Abuelo
Buen día día, día buen día,
Buen día, perro, mujer buen día,
Árbol buen día, señora, buen día!!
Buen día, día, hermano buen día,
Buen día día, día buen día.
Soy todos tus olvidos,
y de todos tus olvidos aparece mi alimento,
Aquí tú libertad, aquí tú intención,
apelmazada de ser pájaro,
Aquí la piedra de tú risa
Aquí, mi boca arriba y gritando, buen dííííaaaaa!!
A todo lo que pasa .
Yo soy el que da roto,
de tú paso olvidado
Y aquel que te camina,
descalzo, entre tus pasos.
Nada sé, no, nada sé, nada sé.
Buen día día, día, buen día
Buen día día, día, buen día
Buen día sol, soles buen día
Tontos buen día, señora, buen día
Buen día agua, fuego buen día
Buen día aire, luna buen día
Juntos cavaremos hasta la superficie de la tierra
Tu dolor es amor, transformándose en mundo,
Todo lo que buscas, ya fue encontrado.
Creciendo vengo desde antiguo informe,
Y una caja es tu cuerpo,
en donde el dolor no cesa .
Buen día día, día, buen día
Buen día día, día, buen día
Buen día día, día, buen día
Buen día día, día, buen día
Buen día día, día, buen día
Embelezate ahora, que estas vivo,
Este mundo era ya, una loquería,
Vamos, adelante, traerás todo junto,
Llanura y vegetal entrelazados,
Agua sobre fuego y fuego bajo tierra,
Se bien que tus codos se pondrian contentos.
Que suba lo que crece, lo que se aparta, aparte!!
Lo que vino, se encuentre ,
Lo que se fue, se vaya.
Aquí voy Yooooooo,
El que rie y rió, bajo y sobre las vertientes,
Aquí voy Yooooooo,
El que tentó al amigo
oid, oid, oid que hermoso río que sueña en ti,
Llamando, humano, humano,
humano, humano, humano...
El pensamiento corre, el cuerpo Baila
Los ojos iluminan, La voz llega y escapa,
¿por que?, ¿por que?, ¿por que...
Trafican las luces mía, que hay en tú alma,
Aaah el yugo, aaaahhh! la enfrascadora jornada
Brindo contigo ¡holderlin!
Por lo gratis, la bendición etérea.
Y oiganse, las manos serviciales,
La tarea del amor, creativo y fraternal,
Buen día día, día, buen día,
Buen día día, día, buen día,
Buen día día, día, buen día,
Buen día remanso que ha infestado el día,
Buen día ruta, guante buen día,
Buen día día .
Ey!,
y si hubieras contraído compromiso con la muerte,
Y si hubieras muerto acaso, peleando, o creyendo,
O intentado escaleras para atrapar,
las espaldas del cielo,
Hubieras llevado gloria hacia ya,
Sí, hacia desde donde ya no se vuelve.
Pero también habría dejado fabula,
utopía y polvo,
Entre mis cofres mortales,
Buen día día, día, buen día,
Buen día día, día, buen día.
Pobre eres
Si no llevas repletas las arcas de tu corazón
Idiota perdido
Aquel que no se reconozca en un odio insensato
¿Qué imbécil no verá su pasión más desjuiciada?
¿Y qué clase de rico será
Quien no lleve todo junto y en un solo puño
La psiquis y el latido de su pueblo?
Buen día día, día, buen día,
Buen día día, día, buen día,
He venido a mover y dar marcha a la fanfarria ,
Me fecunda la música que tonifica y cura.
Los poetas me acusan de beber y ser valiente ,
Las artes para siempre, las musas en cadenas,
Como, huelo, duermo, rio, bebo, juego, ando
Me recuesto cara el cielo,
y mi reposo goza en la paz de cada origen.
Buen día díaaaaaaaaaaa,
Adios barcos anclados sobre tormentosas aguas,
Buen día día, día, buen día,
Buen día día, día, buen día.
No nosotros regocijo de rocio,
sobre narices esplendidas.
No nosotros, elásticos enebradores de deseos, no.
No nosotros, bravos napoleones sin batalla.
El compromiso nunca ha sido un bálsamo para mí
solo para mí, no, Soy de aquí,
Yo solo, tenso y me quedo
Para cantar y amar desde un huerto,
manual, en mis hermanos .
Buen día día, día, buen día,
Buen día día, día, buen día,
Buen día día, día, buen día.
jueves, 25 de junio de 2009
Si dios fuera mujer (Mario Benedetti)
¿Y si Dios fuera mujer?
pregunta Juan sin inmutarse,
vaya, vaya si Dios fuera mujer
es posible que agnósticos y ateos
no dijéramos no con la cabeza
y dijéramos sí con las entrañas.
Tal vez nos acercáramos a su divina desnudez
para besar sus pies no de bronce,
su pubis no de piedra,
sus pechos no de mármol,
sus labios no de yeso.
Si Dios fuera mujer la abrazaríamos
para arrancarla de su lontananza
y no habría que jurar
hasta que la muerte nos separe
ya que sería inmortal por antonomasia
y en vez de transmitirnos SIDA o pánico
nos contagiaría su inmortalidad.
Si Dios fuera mujer no se instalaría
lejana en el reino de los cielos,
sino que nos aguardaría en el zaguán del infierno,
con sus brazos no cerrados,
su rosa no de plástico
y su amor no de ángeles.
Ay Dios mío, Dios mío
si hasta siempre y desde siempre
fueras una mujer
qué lindo escándalo sería,
qué venturosa, espléndida, imposible,
prodigiosa blasfemia.
jueves, 18 de junio de 2009
DESIDERATA
Desiderata
“Camina plácidamente entre el ruido y las prisas,
y recuerda que la paz puede encontrarse en el silencio.
Mantén buenas relaciones con todos en tanto te sea posible, pero sin transigir.
Di tu verdad tranquila y claramente;
Y escucha a los demás,
incluso al torpe y al ignorante.
Ellos también tienen su historia.
Evita las personas ruidosas y agresivas,
pues son vejaciones para el espíritu.
Si te comparas con los demás,
puedes volverte vanidoso y amargado
porque siempre habrá personas más grandes o más pequeñas que tú.
Disfruta de tus logros, así como de tus planes.
Interésate en tu propia carrera,
por muy humilde que sea;
es un verdadero tesoro en las cambiantes visicitudes del tiempo.
Sé cauto en tus negocios,
porque el mundo está lleno de engaños.
Pero no por esto te ciegues a la virtud que puedas encontrar;
mucha gente lucha por altos ideales
y en todas partes la vida está llena de heroísmo.
Sé tu mismo.
Especialmente no finjas afectos.
Tampoco seas cínico respecto al amor,
porque frente a toda aridez y desencanto,
el amor es tan perenne como la hierba.
Acepta con cariño el consejo de los años,
renunciando con elegancia a las cosas de juventud.
Nutre la fuerza de tu espíritu para que te proteja en la inesperada desgracia,
pero no te angusties con fantasías.
Muchos temores nacen de la fatiga y la soledad.
Más allá de una sana disciplina,
sé amable contigo mismo.
Eres una criatura del universo,
al igual que los árboles y las estrellas;
tienes derecho a estar aquí.
Y, te resulte o no evidente,
sin duda el universo se desenvuelve como debe.
Por lo tanto, mantente en paz con Dios,
de cualquier modo que Le concibas,
y cualesquiera sean tus trabajos y aspiraciones,
mantente en paz con tu alma
en la ruidosa confusión de la vida.
Aún con todas sus farsas, cargas y sueños rotos,
éste sigue siendo un hermoso mundo.
Ten cuidado y esfuérzate en ser feliz”.
sábado, 13 de junio de 2009
Los motivos del lobo (Rubén Darío)
Los motivos del lobo
El varón que tiene corazón de lis,
alma de querube, lengua celestial,
el mínimo y dulce Francisco de Asís,
está con un rudo y torvo animal,
bestia temerosa, de sangre y de robo,
las fauces de furia, los ojos de mal:
el lobo de Gubbia, el terrible lobo.
Rabioso ha asolado los alrededores,
cruel ha deshecho todos los rebaños;
devoró corderos, devoró pastores,
y son incontables sus muertes y daños.
Fuertes cazadores armados de hierros
fueron destrozados. Los duros colmillos
dieron cuenta de los más bravos perros,
como de cabritos y de corderillos.
Francisco salió: al lobo buscó en su madriguera.
Cerca de la cueva encontró a la fiera
enorme, que al verle se lanzó feroz
contra él. Francisco con su dulce voz,
alzando la mano,
al lobo furioso dijo: -"¡Paz, hermano
lobo!" El animal
contempló al varón de tosco sayal;
dejó su aire arisco,
cerró las abiertas fauces agresivas
y dijo: -"¡Está bien, hermano Francisco!"
-"¡Como! -exclamó el santo-. ¿Es ley que tu vivas
de horror y de muerte?
¿La sangre que vierte
tu hocico diabólico, el duelo y espanto
que esparces, el llanto
de los campesinos, el grito, el dolor
de tanta criatura de Nuestro Señor?
¿No han de contener tu encono infernal?
¿Vienes del infierno?
¿Te han infundido acaso su rencor eterno
Luzbel o Belial?"
Y el gran lobo, humilde: -"¡Es duro el invierno,
y es horrible el hambre! En el bosque helado
no hallé qué comer, y busqué el ganado,
y en veces comí ganado y pastor.
¿La sangre? Yo vi más de un cazador
sobre su caballo, llevando el azor
al puño; o correr tras el jabalí,
el oso o el ciervo; y a más de uno vi
mancharse de sangre, herir, torturar,
de las roncas trompas al sordo clamor
a los animales de Nuestro Señor.
Y no era por hambre, que iban a cazar".
Francisco responde: -"En el hombre existe mala levadura.
Cuando nace viene con pecado. Es triste.
Mas el alma simple de la bestia es pura.
Tú vas a tener
desde hoy qué comer.
Dejarás en paz
rebaños y gente en este país.
¡Que Dios melifique tu ser montaraz!"
-"Está bien, hermano Francisco de Asís".
-"Ante el Señor, que todo ata y desata,
en fe de promesa tiéndeme la pata".
El lobo tendió la pata al hermano
de Asís, que a su vez le alargó la mano.
Fueron a la aldea. La guente veía
y lo que miraba casi no creía.
Tras el religioso iba el lobo fiero,
y, bajo la testa, quieto lo seguía
como un can de casa, o como un cordero.
Francisco llamó a la gente a la plaza
y allí predicó.
Y dijo: -"He aqui una amable caza.
El hermano lobo se viene conmigo
me juró no ser ya nuestro enemigo,
y no repetir su ataque sangriento.
Vosotros, en cambio, daréis su alimento
a la pobre bestia de Dios". -"¡Así sea!"-,
contestó la gente toda de la aldea.
Y luego, en señal
de contentamiento,
movió la testa y cola el buen animal,
y entró con Francisco de Asís al convento.
Algún tiempo estuvo el lobo tranquilo
en el santo asilo.
Sus bastas orejas los salmos oían
y los claros ojos se le humedecían.
Aprendió mil gracias y hacía mil juegos
cuando a la cocina iba con los legos.
Y cuando Francisco su oración hacía,
el lobo las pobres sandalias lamía.
Salía a la calle,
iba por el monte, descendía al valle,
entraba en las casas y le daban algo
de comer. Mirábanle como a un manso galgo.
Un día, Francisco se ausentó. Y el lobo
dulce, el lobo manso y bueno, el lobo probo,
desapareció, torno a la montaña,
y recomenzaron su aullido y su saña.
Otra vez sintióse el temor, la alarma,
entre los vecinos y entre los pastores;
colmaba el espanto los alrededores,
de nada servían el valor y el arma,
pues la bestia fiera
no dio treguas a su furor jamás,
como si tuviera
fuegos de Moloch y de Satanás.
Cuando volvió al pueblo el divino santo,
todos lo buscaron con quejas y llanto,
y con mis querellas dieron testimonio
de lo que sufrían y perdían tanto
por aquel infame lobo del demonio.
Francisco de Asís se puso severo.
Se fue a la montaña
a buscar al falso lobo carnicero.
Y junto a su cueva halló a la alimaña.
-"En nombre del Padre del sacro universo,
conjúrote" -dijo- "¡oh, lobo perverso!,
a que me respondas: ¿Por qué has vuelto al mal?
Contesta. Te escucho".
Como en sora lucha, habló el animal,
la boca espumosa y el ojo fatal:
-"Hermano Francisco, no te acerques mucho
Yo estaba tranquilo allá en el convento,
al pueblo salía,
y si algo me daban estaba contento
y manso comía.
Mas, empecé a ver que en todas las casas
estaban la envidia, la saña, la ira,
y en todos los rostros ardían las brasas
de odio, de lujuria, de infamia y mentira.
Hermanos a hermanos se hacían la guerra,
perdían los débiles, ganaban los malos,
hembra y macho eran como peroo y perra,
y un buen día todos me dieron de palos.
Me vieron humilde, lamía las manos
y los pies. Seguía tus sagradas leyes,
todas las criaturas eran mis hermanos,
los hermanos hombres, los hermanos bueyes,
hermanas estrellas y hermanos gusanos.
Y así, me apalearon y me echaron fuera.
Y su risa fue como una agua hirviente,
y entre mis entrañas revivió la fiera,
y me sentí lobo malo de repente;
mas siempre mejor que esa mala gente.
Y recomencé a luchar aquí,
a me defender y a me alimentar.
Como el oso hace, como el jabalí,
que para vivir tienen que matar.
Déjame en el monte, déjame en el risco,
déjame existir en mi libertad,
vete a tu convento, hermano Francisco,
sigue tu camino y tu santidad".
El santo de Asís no le dijo nada.
Le miró con un profunda mirada,
y partió con lágrimas y con desconsuelos,
y habló al Dios eterno con su corazón.
El viento del bosque llevó su oración,
que era: "Padre nuestro, que estás en los cielos...
(Rubén Darío)
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